¿Por qué los demócratas no están contraatacando? Morano sobre un punto de inflexión en la política climática de EE. UU.
Demócratas y grupos ecologistas estadounidenses han guardado un silencio sorprendente sobre el clima, afirma Marc Morano en un reciente pódcast con Tom Nelson. “Es el colapso completo y total de todo lo que hemos cubierto durante las últimas dos décadas del movimiento climático”.
En una conversación amplia con Tom Nelson, el comentarista climático Marc Morano sostiene que el movimiento climático en Estados Unidos está atravesando su momento político más débil en décadas. Hablando desde la perspectiva de alguien que ha seguido la política climática durante más de veinte años, Morano describe la situación actual como algo sin precedentes. Al inicio de la entrevista afirma: “Es el colapso completo y total de todo lo que hemos cubierto durante las últimas dos décadas o más del movimiento climático”.
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Una de las ideas centrales de la conversación es la creencia de Morano de que el movimiento climático se excedió durante los años previos al regreso de Donald Trump al poder. Sostiene que los defensores de las políticas climáticas contaron con el apoyo de grandes instituciones, universidades, corporaciones, organizaciones internacionales, medios de comunicación y gran parte de la élite política. En su opinión, este amplio respaldo institucional terminó generando una reacción adversa del público en lugar de una mayor aceptación.
Morano dedica bastante tiempo a comparar el primer y el segundo mandato de Trump. Aunque reconoce que durante el primer mandato Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París y eliminó algunas regulaciones energéticas de la era Obama, argumenta que la segunda administración ha ido mucho más lejos. Según Morano, el Trump 2.0 está intentando una reestructuración más profunda de la política climática y energética, incluyendo esfuerzos para debilitar los marcos regulatorios, cuestionar supuestos climáticos federales de larga data y reducir la participación estadounidense en instituciones climáticas internacionales.
Una oposición apagada
Una de las observaciones más llamativas de la entrevista es que la respuesta de la oposición ha sido inesperadamente nula. Morano vuelve repetidamente a lo que considera una notable ausencia de una contraofensiva coordinada por parte de los demócratas. Citando reportes recientes de importantes medios de comunicación, señala que incluso publicaciones tradicionalmente centradas en el clima han observado una disminución de los mensajes relacionados con el cambio climático por parte de políticos demócratas y organizaciones ambientalistas. Destaca informes que sugieren que muchos demócratas ahora ponen más énfasis en la asequibilidad y en los costos de la energía que en medidas climáticas agresivas.
Morano considera que este es uno de los acontecimientos más importantes de la política estadounidense contemporánea. Como él mismo lo expresa: “Los demócratas y los grupos ecologistas se han vuelto extrañamente silenciosos”. Argumenta que este silencio refleja una reevaluación política más amplia tras las elecciones de 2024, especialmente por las preocupaciones de que las políticas climáticas y de transición energética puedan haber alejado a los votantes de clase trabajadora y a los empleados de industrias tradicionales. Señala un análisis postelectoral demócrata que, según afirma, concluyó que los mensajes relacionados con el clima y la energía verde generaron ansiedad entre trabajadores preocupados por la pérdida de empleos.
Otro tema importante es el cambio de posición de las grandes corporaciones y de los líderes tecnológicos. Morano sostiene que una de las razones más significativas detrás de la disminución de la relevancia de las políticas climáticas es el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial. Según su interpretación, la IA ha alterado fundamentalmente las prioridades de las grandes empresas tecnológicas. Los enormes centros de datos de IA requieren suministros de electricidad fiables y a gran escala, lo que genera una demanda de fuentes energéticas capaces de operar de manera continua en lugar de intermitente.
El papel de la IA
Morano cita comentarios atribuidos a líderes financieros y empresariales que reconocen que las necesidades energéticas de la IA no pueden satisfacerse fácilmente solo con energía eólica y solar. Cita la siguiente afirmación: “No se puede depender de una energía intermitente como la eólica y la solar. Se necesita energía despachable”. Según Morano, esta realidad está impulsando a empresas como Google, Amazon, Meta y otras a recurrir al gas natural, la energía nuclear y a una mayor generación eléctrica, incluso cuando hacerlo complica sus compromisos previamente anunciados de alcanzar emisiones netas cero. Afirma que la rentabilidad y la presión competitiva asociadas con la inteligencia artificial han comenzado a pesar más que las prioridades climáticas dentro del sector corporativo.
Esto conduce a una de las frases más memorables de Morano durante la conversación. Al describir lo que considera un cambio en la atención de las empresas, afirma: “Han pasado página. El clima era la esposa número uno. Ahora están con la siguiente, que es la IA”.
La entrevista también explora la opinión de Morano de que la era del COVID-19 contribuyó significativamente al aumento del escepticismo público hacia la autoridad institucional. Argumenta que los debates surgidos durante la pandemia sobre la experiencia científica, la censura y los mandatos gubernamentales debilitaron la confianza pública en los llamados al consenso experto. Según su evaluación, esa erosión de la confianza también terminó afectando las actitudes del público hacia los mensajes relacionados con el clima.
Otro tema abordado es el futuro de la gobernanza climática internacional. Morano recuerda su larga trayectoria asistiendo a conferencias climáticas de las Naciones Unidas y sostiene que las cumbres recientes han tenido dificultades para mantener el impulso. Señala lo que considera una creciente frustración dentro de la comunidad dedicada a las políticas climáticas y sugiere que algunos activistas creen actualmente que los mecanismos internacionales existentes son insuficientes para alcanzar sus objetivos.
Aún no ha terminado
A lo largo de la conversación, Morano enfatiza repetidamente que no considera que el debate esté resuelto de manera definitiva. Aunque cree que la política climática se encuentra actualmente en retroceso, sostiene que las redes, instituciones y estructuras de financiamiento subyacentes siguen siendo influyentes y podrían reorganizarse en el futuro. Predice que una futura administración demócrata probablemente continuará apoyando subsidios para energías renovables y programas relacionados con el clima, incluso si la retórica climática se vuelve menos prominente en el discurso público.
El mensaje general del pódcast es que la cuestión climática ha entrado en una nueva fase política. Morano sostiene que los cambios de política impulsados por Trump, la reacción pública frente a las medidas de la era COVID, las preocupaciones sobre la asequibilidad de la energía y, sobre todo, la rápida expansión de la inteligencia artificial se han combinado para debilitar la influencia del movimiento climático. El fenómeno que considera más notable no es simplemente el desmantelamiento de las políticas climáticas por parte de Trump, sino la aparente falta de una resistencia vigorosa por parte de muchos de los actores políticos e institucionales que anteriormente las defendían.
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