La prohibición de anuncios en Ámsterdam ejemplifica la farsa del alarmismo climático
Ámsterdam acaba de convertirse en la primera capital del mundo en prohibir la publicidad en espacios públicos tanto de la carne como de los combustibles fósiles. Sin embargo, las prohibiciones publicitarias solo sirven para reforzar un sentimiento de superioridad moral entre las élites urbanas, sin lograr nada y poniendo mucho en riesgo, afirma Vijay Jayaraj.


