Steven Koonin: “Existe una diferencia significativa entre lo que dice la ciencia del clima y lo que a usted le han dicho que dice”
Durante la Conferencia ARC 2026, el físico estadounidense Steven Koonin afirmó que existe «una diferencia muy significativa» entre lo que realmente dice la ciencia del clima y lo que al público se le ha dicho que dice. El exasesor científico del presidente Barack Obama hace un llamado a un debate más honesto sobre la ciencia del clima, la incertidumbre científica y las políticas climáticas.
Exasesor científico de Obama
Steven Koonin es un físico teórico que ha ocupado varios cargos destacados a lo largo de su carrera. Fue profesor en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), científico jefe de BP y subsecretario de Ciencia del Departamento de Energía de Estados Unidos durante la presidencia de Barack Obama. Actualmente es Senior Fellow en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford y autor del ampliamente comentado libro Unsettled.
Koonin no es un desconocido para Clintel. En 2023, Clintel publicó la traducción al neerlandés de Unsettled con el título Onbeslist. Con motivo de su publicación, ofreció una conferencia para Clintel en Driebergen (Países Bajos) el 27 de septiembre de 2023. También es uno de los científicos que aparecen en el documental Climate: The Movie, disponible en el canal de YouTube de Clintel.
Durante la Conferencia Alliance for Responsible Citizenship (ARC) 2026, Koonin desarrolla las ideas expuestas en Unsettled. El mensaje central de su conferencia es que existe una diferencia significativa entre las conclusiones reales de la ciencia del clima y la forma en que esos hallazgos científicos se trasladan posteriormente a la política, a la cobertura de los medios de comunicación y al debate público.
Puede ver la conferencia completa a continuación:
Según Koonin, existe una brecha entre la ciencia y la narrativa pública
“Existe una diferencia muy significativa entre lo que realmente dice la ciencia del clima y lo que a usted le han dicho que dice.”Con esta afirmación, Steven Koonin resume el mensaje central de su conferencia. El exasesor científico del presidente Barack Obama subraya que no está negando el cambio climático. La Tierra se está calentando, las actividades humanas contribuyen a ese calentamiento y el tema merece una atención seria. Su crítica se dirige a la forma en que los hallazgos científicos se traducen posteriormente en políticas, en la cobertura de los medios de comunicación y en el debate público. Según Koonin, la literatura científica presenta un panorama mucho más matizado que el que finalmente llega al público.
Los datos que, según Koonin, merecen mayor atención
Para ilustrar su argumento, Koonin comienza presentando una serie de estadísticas llamativas. Desde 1900, la temperatura media global ha aumentado aproximadamente 1,3 °C. Durante ese mismo período, la población mundial se ha multiplicado por cinco, la economía mundial ha crecido aproximadamente veinticinco veces y la esperanza de vida ha aumentado alrededor de cincuenta años en todo el mundo.
Aún más llamativo, sostiene, es que las muertes causadas por fenómenos meteorológicos extremos se han reducido aproximadamente un 95 % durante ese mismo período. Según Koonin, estas cifras muestran cómo el desarrollo económico, el progreso tecnológico y el acceso a fuentes de energía confiables han hecho que las sociedades sean mucho más resilientes frente a los efectos del clima y de los fenómenos meteorológicos.
También señala que el propio IPCC no informa de tendencias globales claras en la frecuencia o la intensidad de los huracanes, mientras que las tendencias de las sequías difieren considerablemente según la región. “Los titulares y la ciencia simplemente no son lo mismo”, concluye.
Según Koonin, algunos modelos climáticos «se calientan demasiado»
A continuación, Koonin se centra en los modelos climáticos que sustentan muchas decisiones políticas. Según él, varios de esos modelos “se calientan demasiado”, es decir, proyectan un calentamiento mayor del que realmente se ha observado. Sostiene que los modelos que mejor coinciden con los datos observacionales proyectan un menor calentamiento futuro que aquellos que durante mucho tiempo han predominado en las evaluaciones climáticas.
Koonin también critica el conocido escenario de emisiones RCP8.5. Según él, este escenario se basaba en una proyección poco realista del consumo mundial de carbón y, sin embargo, durante muchos años fue presentado como la trayectoria futura más probable. Cabe destacar que el IPCC ha retirado posteriormente el RCP8.5 como uno de sus principales escenarios de referencia, al reconocer que ya no representa una base plausible para las emisiones futuras. Según Koonin, cuando solo se consideran escenarios de emisiones realistas y los modelos con mejor desempeño, el calentamiento esperado para 2100 es de aproximadamente 2,2 °C. En su opinión, esto justifica la adopción de políticas sensatas, y no de escenarios apocalípticos.
Cómo se pierde el matiz en el camino de la ciencia al público
Uno de los aspectos más destacados de la conferencia es la explicación de Koonin sobre cómo la ciencia del clima se transforma antes de llegar al público. Todo comienza con un informe exhaustivo del IPCC, lleno de detalles científicos, incertidumbres y matices. A continuación se elabora el Resumen para Responsables de Políticas, donde, según Koonin, el mensaje ya aparece más condensado y formulado de manera más categórica. Posteriormente, los políticos y los medios de comunicación se basan principalmente en ese resumen, lo que hace que gran parte de los matices restantes desaparezca.
Según Koonin, el resultado es una brecha cada vez mayor entre lo que realmente dice la ciencia del clima y lo que finalmente se comunica al público. 2En cada paso, los hallazgos que moderarían el alarmismo son los que desaparecen”, afirma.
¿Cuál es el costo de esa brecha?
Según Koonin, hay una pregunta fundamental que con demasiada frecuencia se pasa por alto: ¿los beneficios de las políticas climáticas actuales justifican sus costos? Señala el aumento de los precios de la energía, la pérdida de competitividad de la industria y las enormes inversiones que requiere la transición energética. En su opinión, los responsables políticos deberían poner mucho más énfasis en la eficacia de cada medida, al tiempo que prestan mayor atención a la seguridad del suministro energético y a la adaptación al cambio climático.
Koonin ilustra este argumento con el ejemplo del Reino Unido, donde, a su juicio, la política energética ha estado impulsada durante años por un sentido exagerado de urgencia. Sostiene que ello ha llevado al país a tener los precios de la electricidad más altos del mundo desarrollado, con importantes consecuencias tanto para los hogares como para la competitividad de su industria. En términos directos, describe el enfoque actual como «un hándicap autoimpuesto». Afirma que, si estuviera sentado frente a un miembro del gobierno británico, su primera pregunta sería: “¿Qué creen que están haciendo?”. Según Koonin, el fuerte aumento de los costos de la energía en el Reino Unido ilustra lo que puede ocurrir cuando las decisiones políticas se basan menos en una evaluación serena de los costos y beneficios que en el temor a los peores escenarios climáticos.
Las consecuencias para la próxima generación
Hacia el final de su conferencia, Koonin expresa su preocupación por la manera en que se presenta el cambio climático a los jóvenes. Según él, toda una generación ha crecido escuchando que el planeta podría volverse inhabitable durante su vida, mientras que la literatura científica ofrece un panorama mucho más matizado. En sus palabras, hemos dado a toda una generación “ansiedad en lugar de capacidad de actuar, miedo en lugar de hechos”.
Koonin resume el mensaje central de su conferencia de la siguiente manera:
“La ciencia requiere duda. Las políticas requieren una evaluación honesta de las compensaciones. Y la democracia requiere información precisa.”
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